El pan es el alimento básico por excelencia, la base de la pirámide nutricional. Y la prueba está en que cada vez se consumen más tipos de pan. Tanto es así que a veces es un poco complicado decidir.

Las panaderías cuentan cada vez con una selección mayor de panes: artesano, normal, integral, con semillas, de centeno, de maíz, de espelta, …. Hoy vamos a hablaros del pan de masa madre y de los elaborados con harinas especiales, de espelta e integral.

Pan de masa madre:

Es el pan realizado con levadura natural, elaborada artesanalmente, no comercial. Se elabora a partir de cereales (trigo, centeno) y se puede guardar largo tiempo alimentándola de agua y cereal.

Se fabrica a partir de la levadura presente en los cereales, y para su elaboración hay que mezclar la misma cantidad de cereal, en formato harina y preferiblemente integral (ya que es el la corteza donde se encuentra la levadura) y agua, y se deja reposar durante varios días a temperatura ambiente, para que actúen los microorganismos presentes en el aire. Esta mezcla hay que alimentarla a diario, renovando parte de la mezcla para que haya una mayor cantidad de levadura.

Una vez finalizado el proceso se puede guardar durante mucho tiempo, a temperatura ambiente si se va a utilizar a diario o, de lo contrario, refrigerada. Solo hay que procurar mantener la masa activa añadiendo nuevas cantidades de cereal y agua.

A partir de esta masa madre su realiza un pan más elaborado, con mejor sabor y que se mantiene fresco más tiempo. Por eso en Tahona Moderna todos nuestros panes están realizados de forma tradicional.

Pan de espelta:

La espelta es un tipo de trigo muy poco conocido hasta hace poco, aunque sus orígenes son mucho más antiguos que los del pan blanco tradicional.

Posee grandes beneficios nutricionales: carbohidratos, vitaminas, como la B, y aminoácidos, como la lisina y el triptofano. Es más digerible que el trigo común ya que tiene menos cantidad de gluten, aunque esto no le hace apto para celíacos, y rico en fibra, por lo que es recomendable para personas con problemas digestivos.

Se utiliza para elaborar panes, pizza, pasta y otros productos horneados. Como la harina de espelta es más soluble en agua que la de trigo normal es recomendable usar menos cantidad de líquido y, como no aumenta tanto de tamaño al hornear debido a que su estructura de gluten es más frágil, hay que contar con masa madre y combinar la mezcla con harina de fuerza.

Además es ideal para el cultivo ecológico por su gran resistencia a plagas y enfermedades lo que hace menos necesario el uso de pesticidas.

Se suele encontrar en dos modalidades:

  • Integral: es la que tiene todas las propiedades ya que se mantiene el grano entero. Es parecido al trigo integral por lo que se utiliza mucho en panadería y pastelería con alguna modificación de cantidad.
  • Blanca: sin salvado por lo que puede sustituir perfectamente a la harina normal, aunque tiene menos propiedades que la entera.

 

Pan integral:

Por último está el pan integral que al elaborarse a partir del cereal entero tiene más vitaminas, minerales y fibra. Precisamente al ser más rico en fibra y con un menor aporte calórico que el pan blanco,tiene un efecto saciante que lo hace idóneo para dietas hipocalóricas. Pero para ello tiene que tener más del 75% de harina integral.

Todas estas variedades de panes las puedes encontrar en nuestros establecimientos, no dudes preguntar a nuestro personal, ellos te aconsejarán según tus gustos o necesidades.

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